Cerca del 90 por ciento de las mujeres que viven en comunidades rurales de Puebla ha enfrentado algún tipo de violencia, principalmente en el hogar, informó Apolinaria Martínez Arroyo, directora del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas (IPPI). Según la funcionaria, muchas soportan estas agresiones debido a la dependencia económica.
Martínez Arroyo explicó que, además de la violencia intrafamiliar, las mujeres indígenas enfrentan discriminación por su lengua y condiciones sociales, lo que dificulta denunciar o buscar apoyo ante situaciones de abuso. La falta de traductores en las instituciones incrementa su vulnerabilidad.
Otro de los desafíos, señaló, es que muchas mujeres no saben a qué instancias acudir tras sufrir violencia en el hogar o en espacios públicos. Para atender esta situación, el IPPI coordina acciones con la Secretaría de las Mujeres, enfocadas en acompañamiento y atención en regiones con alta población indígena, como la Sierra Negra.
El trabajo institucional incluye acercarse a las comunidades para informar sobre derechos y mecanismos de protección, mediante pláticas y talleres que buscan que las mujeres conozcan los recursos disponibles para recibir apoyo.
Martínez Arroyo destacó que en las últimas décadas se han registrado cambios importantes: en algunas comunidades donde antes era común que las mujeres contrajeran matrimonio a edades tempranas, ahora muchas continúan sus estudios y buscan desarrollarse profesional y personalmente.
A pesar de los avances, persisten problemas de marginación y discriminación, incluso en el ámbito político, afectando a mujeres que buscan participar o acceder a cargos públicos en sus comunidades.
La directora del IPPI aseguró que las acciones continuarán enfocadas en fortalecer el empoderamiento de las mujeres indígenas y garantizar el respeto a sus derechos, combinando prevención, educación y acompañamiento.






