La presentación del Polo de Desarrollo de Economía Circular derivó en un escenario de tensión por la oposición de habitantes, quienes interrumpieron un acto encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para manifestar su rechazo al proyecto.
Las inconformidades se centraron en la instalación de una planta recicladora, que, de acuerdo con los pobladores, podría representar riesgos ambientales y de salud. Durante el evento, los asistentes elevaron consignas, reclamaron falta de información y exigieron la cancelación de la obra.
El descontento también incluyó señalamientos políticos, con demandas dirigidas al gobierno estatal y peticiones de renuncia del gobernador Alejandro Armenta, lo que evidenció un clima de inconformidad más amplio en la zona.
Tras las interrupciones, la mandataria federal respondió que el proyecto seguirá adelante y no será sometido a consulta, al considerar que representa una alternativa frente a los modelos tradicionales de disposición de residuos.
Como parte de su postura, planteó la realización de un encuentro posterior para explicar el funcionamiento del complejo y escuchar a los inconformes, además de pedir condiciones para continuar con el evento ante las manifestaciones.
En su intervención, sostuvo que la obra no implica la instalación de un relleno sanitario, sino un esquema de tratamiento de residuos mediante tecnología, con el objetivo de reducir impactos ambientales.
Pese a ello, al término del acto, los habitantes reiteraron su rechazo y advirtieron posibles afectaciones a los mantos acuíferos, además de insistir en que no fueron consultados previamente y en que existen otras problemáticas prioritarias en la región.






