Con una meta de 6.6 millones de árboles y plantas, la Jornada Nacional de Reforestación movilizó a comunidades, ejidos, voluntarios y Fuerzas Armadas en 32 entidades, con acciones en 32 mil 184 hectáreas de 621 municipios.
La jornada tuvo como sede principal el ejido Santiago Xalitzintla, en San Nicolás de los Ranchos, Puebla, donde la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó el decreto para establecer de manera permanente el segundo domingo de agosto como Jornada Nacional de Reforestación.
El operativo contempló la participación de alrededor de 235 mil voluntarios, además de la siembra directa de 1.7 millones de semillas y la dispersión de cerca de medio millón mediante drones, principalmente en zonas de difícil acceso.
Durante el acto, Sheinbaum también propuso cambiar el nombre de Paso de Cortés por “Paso de los Pueblos Indígenas”, al considerar que las comunidades originarias habitaron y recorrieron este territorio mucho antes de la llegada de los españoles.
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena Ibarra, señaló que los ejidos y comunidades son propietarios de 60 por ciento de los ecosistemas forestales del país y advirtió que la tala ilegal representa uno de los principales retos ambientales.
Como parte de la estrategia, se realizaron acciones en entidades como Guerrero, Nuevo León, Querétaro, Durango y Quintana Roo, mientras que el uso de drones permitió ampliar la reforestación hacia áreas extensas o de difícil acceso mediante semillas seleccionadas y polígonos previamente georreferenciados.






