La negociación entre Volkswagen y sus trabajadores en Puebla llega a su límite con una nueva presión desde Alemania: el corporativo anunció ajustes en sus contratos colectivos para reducir costos, mientras en México mantiene ofertas salariales inferiores al 4.30 por ciento ya rechazado por la base sindical.
La planta poblana enfrenta así una revisión contractual sin acuerdo desde junio y con el emplazamiento a huelga previsto para vencer el 2 de octubre, mientras el SITIAVW intenta mejorar las propuestas que la empresa ha puesto sobre la mesa.
Después de que los trabajadores rechazaron el primer convenio, que contemplaba 4.30 por ciento directo al salario y un incremento global de 10.04 por ciento a 18 meses, Volkswagen presentó dos alternativas. Una establece un aumento global de 7.95 por ciento para un año y otra plantea 13 por ciento durante 24 meses.
En ambas propuestas, el aumento directo para 2026 es de 3.6 por ciento, mientras que la segunda contempla para 2027 un incremento directo de 3.5 por ciento. De acuerdo con fuentes relacionadas con la negociación, la empresa no prevé mejorar el porcentaje salarial por encima de su oferta anterior.
El escenario de Puebla ocurre mientras Volkswagen AG enfrenta una reestructuración en Alemania. El corporativo rechazó una solicitud de incremento salarial de 5 por ciento planteada por IG Metall y anunció la rescisión de varios contratos colectivos a partir del 31 de diciembre de 2026, como parte de las medidas para reducir costos.
La compañía atribuyó las medidas a los cambios estructurales de la industria automotriz, las barreras comerciales, las tensiones geopolíticas y la creciente competencia de fabricantes chinos, factores que han presionado sus precios y márgenes.
En Puebla, representantes del corporativo alemán incluso se incorporaron a las negociaciones para exponer la situación financiera y operativa del grupo. Según información proporcionada a este medio, ya suman 11 las propuestas presentadas por Volkswagen al sindicato sin que se concrete un acuerdo.
Mientras tanto, el SITIAVW mantiene las negociaciones y prepara el procedimiento para una eventual nueva consulta entre los trabajadores si se alcanza un convenio. De no existir un acuerdo o una nueva prórroga antes del 2 de octubre, el sindicato ya estableció guardias para sus agremiados ante un posible estallamiento.
El economista Juan Alberto Vázquez Muñoz, de la BUAP, señaló que las presiones que enfrenta Volkswagen en distintos mercados limitan su margen para conceder incrementos salariales mayores. Aunque consideró poco probable un cierre de la planta de Puebla, planteó que esa posibilidad podría comenzar a considerarse a largo plazo si la situación de la empresa no mejora.






