Acatzingo, Tepeaca y Santa Clara Ocoyucan figuran entre los municipios donde se detectaron rastros clandestinos vinculados con carne de procedencia irregular, una problemática que también alcanza a Tlaxcala y cuya atención depende de las autoridades sanitarias.
Industrial de Abastos Puebla identificó estos establecimientos mediante inspecciones a productos cárnicos y notificó los casos a la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (DPRIS), instancia encargada de revisar los sitios y determinar las medidas correspondientes. Entre los puntos reportados destaca uno de mayor tamaño en Santa Clara Ocoyucan.
Durante una comparecencia ante el Cabildo de Puebla, el organismo municipal reconoció que puede revisar la carne y detectar irregularidades en su procedencia, pero no cuenta con atribuciones para clausurar los rastros. Por ello, las acciones contra estos establecimientos quedan en manos de las autoridades competentes.
En su balance de 2025, Industrial de Abastos reportó el decomiso de 504 animales, de los cuales 97 por ciento eran cerdos y el resto ganado bovino. También aseguró 3 mil 477 vísceras, una reducción de 39 por ciento frente a lo registrado en 2024.
El organismo realizó además 876 inspecciones en establecimientos del municipio de Puebla, con el argumento de que las revisiones han propiciado mayor cuidado entre propietarios de carnicerías respecto a la mercancía que comercializan. A estas acciones se sumaron 11 operativos carreteros para identificar el origen de la carne que llega a la capital y verificar sus condiciones de traslado.
La detección de sitios clandestinos en municipios poblanos y en Tlaxcala evidencia que la vigilancia de los productos cárnicos requiere coordinación entre distintas instancias. Mientras Industrial de Abastos reporta los casos, corresponde a las autoridades sanitarias evaluar los establecimientos y definir si procede aplicar sanciones o medidas de control.






