La mitad del parque vehicular del transporte público en Puebla está conformada por unidades que son o están a punto de ser consideradas “chatarra”, ya que se trata de vehículos que tienen 10 o más años de antigüedad. En cifras representa 7 mil 203 camiones, microbuses y combis que fueron fabricados en el año 2013 o más atrás.
La Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT) estatal tiene un padrón de 14 mil 399 concesiones en 148 municipios, entre los que destacan Puebla, Tehuacán y Teziutlán, ya que tienen el mayor registro de permisos para que circulen unidades del transporte colectivo, de acuerdo con información pública de la Unidad de Transparencia de la dependencia.
Mientras que el artículo 113 de la misma dicta que los concesionarios y permisionarios del servicio público de transporte y del servicio de transporte mercantil deberán cumplir con la revista vehicular a fin de evaluar el cumplimiento de las condiciones y características físico-mecánicas de los vehículos.
Durante la comparecencia ante los diputados integrantes del Congreso local, celebrada en febrero, la extitular de Movilidad, Elsa Bracamonte González, dijo que para renovar las unidades viejas se firmó un convenio con la Banca de Desarrollo de Alemania y Nacional Financiera (Nafin) para emprender un programa de financiamiento al transporte sostenible y bonos de chatarrización que supuestamente había arrancado en enero de este año; sin embargo, tras su salida de la dependencia estatal se desconoce si el programa se puso en marcha o no.






