A más de dos meses de la tragedia provocada por las intensas lluvias en la Sierra Norte, las labores para localizar a Liam Tadeo González Lechuga, el niño de seis años desaparecido en octubre, se concentran ahora en el cauce del río Acatlán, donde brigadas han intensificado recorridos en puntos estratégicos.
La Coordinación General de Protección Civil del Estado informó que los trabajos se realizan en la zona de las compuertas del río, siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de emergencias y manteniendo acompañamiento permanente a la familia del menor.
Las acciones se desarrollan principalmente en el área de Acatlán y se han extendido a la comunidad de Coacuila, donde se llevan a cabo recorridos a pie y revisiones detalladas en la ribera del afluente, con la participación de corporaciones de seguridad y protección civil estatales.
Liam fue arrastrado por un deslave y la corriente cuando se encontraba dentro de su vivienda en la comunidad de Piedras Pintadas, en el municipio de Huauchinango. En el mismo inmueble estaba su abuela, María Magdalena, de 60 años, quien perdió la vida y fue localizada horas después; el hermano mayor del niño logró sobrevivir y aportó información relevante para las primeras labores de búsqueda.
Hasta el momento, los indicios encontrados han sido escasos. Las autoridades reportan únicamente la localización de dos playeras que el menor vestía el día del siniestro, lo que ha limitado las líneas de rastreo disponibles.
La madre del niño y el presidente municipal de Huauchinango, Rogelio López Angulo, señalaron que las labores se mantendrán activas durante diciembre; sin embargo, a partir de enero se contempla una pausa debido a las condiciones climáticas y al nivel de los ríos.
De acuerdo con las autoridades, la búsqueda se retomará en abril, cuando el descenso del caudal permita ampliar los recorridos hacia zonas cercanas a la presa de Tenango, donde actualmente no es posible ingresar con seguridad.






