La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió la continuidad del programa Vivienda para el Bienestar y aseguró que su gobierno mantendrá las acciones de reestructuración de créditos, al considerar que responden a rezagos acumulados.
Durante un acto público en el que estuvo acompañada por el gobernador Alejandro Armenta, la mandataria sostuvo que millones de familias enfrentan deudas que calificó como injustas, derivadas de esquemas de financiamiento anteriores que, dijo, encarecieron el acceso a una vivienda.
En ese contexto, Sheinbaum vinculó su política social con el concepto de “felicidad del pueblo”, al señalar que la llamada Cuarta Transformación tiene como objetivo garantizar condiciones de vida dignas a través del acceso a derechos básicos.
El tema de la vivienda se ha colocado como uno de los puntos centrales de su administración, particularmente por las críticas a medidas como la condonación de adeudos. Frente a ello, la presidenta argumentó que no se trata de decisiones con fines políticos, sino de corregir condiciones que afectan a cerca de cinco millones de personas.
En ese sentido, insistió en que su gobierno busca ampliar el acceso a financiamiento mediante ajustes en instituciones como el Infonavit y el Fovissste, además de reducir los requisitos para acceder a créditos, especialmente en sectores de menores ingresos.
También adelantó que se contempla una mayor participación del Estado en la construcción de vivienda social, junto con esquemas de crédito sin intereses, como parte de una estrategia para atender la demanda habitacional.
Pese a las críticas, reiteró que el programa continuará, al considerar que el acceso a una vivienda digna forma parte de los derechos que su administración busca consolidar.






