La supuesta presencia de fentanilo detectada en una niña de 10 años tras una intoxicación en Huauchinango fue consecuencia de medicamentos administrados durante su atención hospitalaria por convulsiones, informó la Fiscalía General del Estado de Puebla, que descartó hasta ahora que el origen esté en alimentos contaminados.
El caso se originó el sábado, cuando siete menores de una misma familia fueron llevados al Hospital General del municipio con síntomas compatibles con intoxicación tras consumir alimentos en casa. La mayoría fue dada de alta ese mismo día, mientras que la niña permaneció bajo observación por presentar crisis convulsivas.
De acuerdo con las autoridades, durante su estancia se le practicó un estudio toxicológico que arrojó positivo a diversas sustancias, entre ellas fentanilo. No obstante, la Fiscalía señaló que el resultado está vinculado a fármacos utilizados en el manejo clínico de las convulsiones y a la duración de su atención médica.
Como parte de la investigación abierta por lesiones culposas, peritos recabaron muestras biológicas de los menores y adultos que compartieron los alimentos, cuyos análisis no detectaron drogas de abuso. Paralelamente, los alimentos ingeridos continúan bajo pruebas especializadas para identificar la causa exacta de la intoxicación.
La institución indicó que mantiene diligencias periciales y entrevistas para esclarecer lo ocurrido y determinar posibles responsabilidades, mientras la menor evoluciona favorablemente.
El episodio provocó reacciones fuera del país. El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, señaló la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral frente al tráfico de fentanilo, al advertir que sus efectos alcanzan a poblaciones vulnerables como la niñez.






