La búsqueda de personas desaparecidas también ocupa el zócalo de Puebla durante la temporada de Día de Muertos. Integrantes del Colectivo Voz de los Desaparecidos instalaron este sábado la “Catrina Buscadora”, una figura elaborada por una familia buscadora que representa la lucha de quienes siguen sin conocer el paradero de sus seres queridos.
La pala y la varilla que porta la catrina no son adornos: son herramientas utilizadas por las familias durante las búsquedas en campo. María Luisa Núñez Barojas, fundadora del colectivo, destacó que estos objetos reflejan el trabajo que realizan para localizar a sus familiares.
Odette Román, integrante de la organización, explicó que la figura representa a madres, esposas e hijas que recorren caminos, buscan en fosas, revisan expedientes y exigen respuestas. Su inconformidad, señaló, también constituye un reclamo de justicia, verdad y responsabilidad del Estado.
En el contexto de las celebraciones por el Día de Muertos, Román subrayó que las familias no pueden despedirse de sus seres queridos mientras desconozcan qué ocurrió con ellos. Por ello, afirmó que la catrina no busca celebrar la muerte, sino mantener presente la exigencia de encontrarlos.
La figura permanecerá durante esta temporada en el Árbol de la Esperanza, ubicado en el zócalo de la capital poblana. Ahí, el colectivo busca recordar que las personas desaparecidas no pueden darse por muertas ni sus casos por concluidos mientras no se conozca su paradero.
La instalación se convierte así en un recordatorio público de las búsquedas que continúan y de las respuestas que las familias aún esperan de las autoridades.






