Tras la tragedia en Iztapalapa que dejó 21 muertos y más de 30 hospitalizados, el Congreso de Puebla propuso limitar la circulación de pipas de gas y otros vehículos que transportan materiales peligrosos, con el objetivo de prevenir accidentes similares.
Para reducir los riesgos, la iniciativa plantea que estos vehículos operen únicamente en horarios establecidos y por rutas previamente definidas, respaldadas por estudios de riesgo y en coordinación con Protección Civil y Seguridad Pública. Además, se incluirán inspecciones periódicas para verificar que las empresas cumplan con las normas de seguridad.
La explosión en Iztapalapa, según la Fiscalía de la Ciudad de México, se produjo cuando el conductor perdió el control de la pipa al tomar una curva, provocando la fractura del tanque de gas y la propagación de la fuga por 180 metros. Entre los fallecidos se encuentran el conductor, un expolicía poblano y una mujer que salvó a su nieta, quien sigue hospitalizada en estado crítico.
Hasta el momento, 33 personas han recibido alta médica y 30 permanecen internadas en distintos hospitales de la capital, mientras las autoridades revisan los protocolos de transporte de materiales peligrosos para evitar futuros accidentes.
La diputada del PVEM, Elvia Graciela Palomares Ramírez, enfatizó que la medida busca proteger a la población y no penalizar a las empresas, asegurando un transporte controlado que reduzca la exposición a accidentes graves en zonas urbanas densamente transitadas.
Con estas disposiciones, el Congreso de Puebla pretende establecer un marco seguro y preventivo para el tránsito de sustancias peligrosas, fortaleciendo la seguridad vial y minimizando la posibilidad de tragedias similares en el futuro.






