Estudiantes de la Escuela Normal Rural Carmen Serdán de Teteles de Ávila Castillo aseguraron que un grupo externo vinculado al SNTE Sección 23 fue responsable de la quema de un autobús durante las manifestaciones en Puebla.
El hecho provocó alarma entre conductores y peatones, mientras la policía estatal desplegaba a más de 350 elementos para controlar la situación. Las imágenes difundidas por autoridades mostraron a hombres encapuchados manipulando la unidad, lo que generó dudas sobre la verdadera participación de los estudiantes en los actos violentos.
Las alumnas afirmaron que su intervención se limitó a prender algunos neumáticos, y que el incendio ocurrió cuando ya se retiraban del lugar.
En paralelo, en el municipio de Teteles de Ávila Castillo, otro grupo de normalistas se movilizó hacia la presidencia municipal para exigir respeto al Honorable Consejo Estudiantil “Juventud Libre” y denunciar presuntas represalias del alcalde en contra de la Normal Rural. Durante la ocupación, aproximadamente 50 personas desalojaron a las alumnas de manera violenta, provocando enfrentamientos menores y aumentando la tensión en la comunidad.
Las estudiantes responsabilizaron al grupo de choque del SNTE por el hostigamiento sostenido durante meses, mientras reclamaban que la Secretaría de Educación Pública y los directivos de la escuela no han mostrado disposición al diálogo. También reiteraron la exigencia de cumplir los acuerdos de 2023 relacionados con la matrícula externa.
Al finalizar las movilizaciones, autoridades estatales informaron que los estudiantes regresaban a Teteles luego de una revisión de vehículos, pero integrantes del Consejo Estudiantil advirtieron no tener información sobre el paradero de algunos compañeros, lo que generó preocupación sobre su seguridad.
La situación refleja un clima de confrontación persistente entre normalistas y grupos externos en Puebla, así como la dificultad de las autoridades para garantizar la protección de los estudiantes y facilitar canales de diálogo efectivos.






