El sistema de agua en Puebla enfrenta un nivel elevado de pérdidas, ya que más del 40 por ciento del líquido producido no llega a los usuarios finales, en un contexto marcado por fugas, irregularidades y conexiones ilegales.
Durante una comparecencia ante el Congreso local, el director de la concesionaria Agua de Puebla, Jordi Bosch Bragado, explicó que este porcentaje se divide entre tomas clandestinas, que representan cerca del 20 por ciento, y pérdidas comerciales, que alcanzan poco más del 21 por ciento.
El funcionario indicó que una de las principales afectaciones se registra en zonas periféricas, donde el servicio es menos constante, por lo que se han enfocado acciones en estas áreas para intentar mejorar el suministro.
Entre las medidas implementadas, destacó la inversión en infraestructura para reducir fugas, así como operativos y procesos legales dirigidos a combatir las conexiones ilegales, las cuales impactan directamente en la disponibilidad del recurso.
En paralelo, la directora del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado, Josefina Morales Guerrero, advirtió que el volumen de agua distribuido por habitante se encuentra por debajo de los niveles recomendados, lo que refleja limitaciones en la capacidad del sistema.
A este panorama se suma el rezago en inversión. Entre 2022 y 2024 no se ejerció la totalidad de los recursos autorizados, y para 2025 el avance también se mantiene por debajo de lo previsto, lo que ha generado un desfase en los proyectos destinados a mejorar la red hidráulica.
El conjunto de estos factores mantiene presión sobre el servicio de agua en la entidad, en medio de una demanda creciente y de la necesidad de fortalecer tanto la infraestructura como los mecanismos de control y distribución.






