El gobierno del Reino Unido anunció una propuesta legislativa que busca impedir el acceso de menores de 16 años a las principales redes sociales en una iniciativa que forma parte de una estrategia enfocada en reforzar la protección digital de niños y adolescentes y podría entrar en vigor durante la primavera de 2027 si recibe el respaldo del Parlamento antes de finalizar el año.
La medida contempla restricciones para plataformas como TikTok, Instagram, Facebook, Snapchat, YouTube y X.
El primer ministro Keir Starmer señaló que el uso de estas herramientas digitales puede “tener consecuencias en la salud emocional de los menores y facilitar situaciones relacionadas con acoso, abusos y exposición a contenidos que representan riesgos para este sector de la población”.
El proyecto coloca al Reino Unido entre los países que han adoptado una postura más estricta sobre el acceso de menores a las redes sociales.
Australia e Indonesia ya han implementado acciones similares, mientras que Canadá y Turquía avanzan en regulaciones orientadas a limitar la presencia de niños y adolescentes en determinadas plataformas digitales.
En Europa, Francia también impulsa propuestas enfocadas en la protección de usuarios menores de edad.
La prohibición no incluiría aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Signal, sin embargo, las autoridades británicas analizan nuevas herramientas para evitar que menores establezcan contacto con personas desconocidas mediante servicios digitales.
Entre las opciones que se estudian figuran bloqueos de interacción con extraños, restricciones en videojuegos y plataformas de streaming, además de posibles horarios limitados para el uso de servicios en línea por parte de menores de 18 años.
Otro de los puntos considerados dentro de la estrategia es limitar el acceso a chatbots de inteligencia artificial diseñados para simular relaciones sexuales o dinámicas de carácter íntimo. El Ejecutivo también pidió a empresas tecnológicas desarrollar mecanismos que impidan el envío y la recepción de imágenes sexualmente explícitas entre menores.
La propuesta ha generado reacciones dentro de la industria tecnológica: YouTube manifestó preocupación por los posibles efectos de una prohibición total y advirtió que algunos usuarios podrían migrar hacia plataformas con menos controles y mecanismos de supervisión.
La iniciativa surge tras una consulta nacional que reunió cerca de 116 mil opiniones ciudadanas. Los resultados difundidos por las autoridades indican que el 91 por ciento de los padres participantes respaldó la idea de restringir el acceso a redes sociales para menores de 16 años, lo que ha fortalecido el impulso político de la propuesta.






