Aunque algunos sectores mostraron avances, la economía de Puebla registró un retroceso durante 2025, resultado de una caída significativa en su actividad industrial. De acuerdo con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del INEGI, el estado reportó una disminución de 1.4 por ciento en el tercer trimestre del año, al comparar con el mismo periodo de 2024.
Los datos oficiales muestran que el desempeño negativo se concentró en las actividades secundarias, cuyo índice pasó de 106.4 a 98.6 puntos. Este descenso resultó determinante para el comportamiento general de la economía estatal, debido a que el sector industrial mantiene una alta participación dentro de la estructura productiva de Puebla.
Las actividades secundarias agrupan ramas clave como la minería, la manufactura, la construcción, así como la generación y distribución de energía eléctrica, el suministro de agua y el gas natural. La contracción de estos sectores afectó cadenas productivas de gran escala, particularmente aquellas asociadas a la industria manufacturera y automotriz con presencia en la entidad.
En contraste, el sector terciario registró un crecimiento durante el mismo periodo, al avanzar de 107.3 a 109.6 puntos. Este comportamiento positivo se reflejó en áreas como el comercio, el transporte, los servicios financieros, los servicios educativos y de salud, además de las actividades turísticas y de alojamiento.
También las actividades primarias mostraron un repunte en 2025. El índice del sector pasó de 99.9 a 104.1 puntos, impulsado por la agricultura y la cría y explotación de animales, aunque su aportación no fue suficiente para revertir la tendencia general de la economía estatal.
Como resultado de este comportamiento mixto, el índice global de actividad económica de Puebla disminuyó de 106.7 a 105.3 puntos y la entidad descendió hasta la posición 16 en el ranking nacional de actividad económica, quedando fuera del grupo de las diez entidades con mayor dinamismo durante el tercer trimestre de 2025.






