Ante miles de poblanos reunidos en el Centro Expositor, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que ninguna potencia extranjera ni élite puede decidir el destino de México, en un mensaje pronunciado dos días después de las declaraciones de Donald Trump ante la ONU sobre el control del territorio mexicano.
La visita presidencial ocurrió en medio de una jornada marcada por hechos de violencia en Puebla, entre ellos el secuestro y posterior asesinato de Mateo Hernández, hijo de 17 años del alcalde de Tecamachalco, así como el hallazgo sin vida de la maestra Alma González Montiel, quien había sido reportada como desaparecida. También se reportó el caso de un estudiante de la BUAP localizado sin vida.
Sin mencionar directamente a Trump, Sheinbaum sostuvo que corresponde a los mexicanos decidir el rumbo del país y quiénes gobiernan sus estados y la Presidencia de la República. En su discurso reivindicó la independencia, soberanía, libertad y democracia como principios vinculados con la historia nacional.
La presidenta también lanzó críticas contra los gobiernos de los seis sexenios del periodo neoliberal, desde Miguel de la Madrid hasta Enrique Peña Nieto, a los que responsabilizó de privatizaciones, empobrecimiento y de gobernar, según sus palabras, para unos cuantos.
Durante el acto, Sheinbaum anunció que Puebla participará en el desarrollo de la electromovilidad mediante la construcción de baterías para el vehículo Olinia. También informó que 2 millones 165 mil 549 personas en la entidad reciben alguno de los programas del Bienestar.
El encuentro estuvo acompañado por una protesta de trabajadores de la Secretaría de Salud, quienes denunciaron dificultades para incorporarse al IMSS Bienestar y señalaron que a algunos se les estaría solicitando renunciar al sistema estatal pese a contar con varios años de antigüedad. La presidenta se comprometió a atender su planteamiento al finalizar el evento.
La mandataria cerró su mensaje con una defensa del proyecto de la Cuarta Transformación y afirmó que los gobiernos actuales, a diferencia de los anteriores, gobiernan “por el pueblo y para el pueblo”.






