Luego del enfrentamiento entre sindicatos por la disputa de contratos de transporte de materiales —que dejó camiones incendiados y baleados en Santa Rita Tlahuapan—, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, sostuvo un encuentro con más de 40 organizaciones sindicales para atender sus demandas y buscar contener la escalada de tensión.
El mandatario informó que la reunión se llevó a cabo en Casa Puebla, donde participaron representantes de sectores como la construcción, salud, educación e industria automotriz, con quienes acordó establecer mesas de diálogo permanentes para dar seguimiento a sus planteamientos.
Además, indicó que durante la misma semana sostuvo encuentros con siete sindicatos del magisterio, tanto estatales como federales, con el objetivo de revisar acuerdos pendientes y reactivar gestiones que habían quedado en pausa.
Armenta Mier señaló que estas reuniones forman parte de una estrategia para atender conflictos mediante la vía institucional, en coordinación con dependencias como las secretarías de Gobernación, Finanzas, Infraestructura y Desarrollo Económico.
El anuncio se da tras los hechos registrados en la autopista México-Puebla, donde sindicatos del sector de la construcción se enfrentaron por el control de contratos vinculados al reencarpetamiento de la vía, lo que derivó en la quema y daños a dos unidades de transporte.
De acuerdo con autoridades estatales, en el conflicto participaron integrantes de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y de los sindicatos Constitución y Libertad, en confrontación con la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México, encabezada en Puebla por el legislador Elpidio Díaz Escobar.
Versiones recabadas señalan que en la confrontación también habrían intervenido personas provenientes de otras entidades, presuntamente convocadas para reforzar a los grupos en disputa por los contratos de acarreo.
El gobierno estatal indicó que continuará promoviendo el diálogo con los distintos sectores para evitar nuevos episodios de violencia en obras de infraestructura, donde la asignación de contratos ha generado conflictos recurrentes entre organizaciones sindicales.






