Las escuelas normales de Puebla dejarán de realizar las “novatadas” a partir del próximo ciclo escolar, una medida que llega después de varios años de denuncias por maltrato y abusos contra estudiantes de nuevo ingreso, particularmente en la Normal Rural Carmen Serdán de Teteles de Ávila Castillo.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) estatal determinó sustituir la llamada Semana de Inducción o Semana de Adaptación por una Semana Cultural, que iniciará el próximo 31 de agosto, con el arranque del ciclo escolar 2026-2027.
El cambio fue acordado durante una reunión entre el secretario de Educación, Manuel Viveros Narciso, y representantes estudiantiles de la Normal de Teteles. En el encuentro también se establecieron medidas para garantizar que las alumnas de nuevo ingreso cuenten con alimentos, agua potable, artículos de limpieza y espacios adecuados para descansar.
La dependencia advirtió que la disposición deberá cumplirse en todas las escuelas normales de la entidad y que quienes participen en actividades contrarias a esta instrucción podrán ser sancionados conforme a la normatividad vigente.
La decisión ocurre después de que en agosto de 2024 se difundieran videos en los que una madre acudió a rescatar a su hija, estudiante de nuevo ingreso de la Normal Carmen Serdán, quien presuntamente había permanecido una semana sin comida ni agua y fue sometida a trabajos forzados.
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla) investigó el caso y determinó que dos estudiantes fueron víctimas de abusos y violaciones a sus derechos, además de acreditar responsabilidad de la institución y de tres funcionarios.
Pero las denuncias ya habían evidenciado desde 2023 la gravedad de estas prácticas. Ese año, 61 de las 73 alumnas que ingresaron a la Licenciatura en Educación Primaria abandonaron la Normal Carmen Serdán después de la semana de novatadas.
Las estudiantes señalaron entonces que recibían apenas pequeñas cantidades de alimentos y agua, además de ser intimidadas y sometidas por alumnos varones de otras escuelas normales.
Con la cancelación de estas actividades, la SEP busca cerrar el paso a una práctica que, lejos de funcionar como mecanismo de integración, ha quedado relacionada con denuncias de maltrato físico y psicológico, así como con violaciones a los derechos de estudiantes de nuevo ingreso.






